Cuando el engaño se convierte en una forma de vida
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- 4 de Abril de 2.019: La por entonces subdirectora general de justicia, Àngles Bixquert, nos ofrece un acuerdo de legislatura en el que en el año 2.022 llegaríamos a percibir el 100% de los importes de la carrera profesional.
- 18 de octubre de 2.019: La Consellera de Justicia Gabriela Bravo nos comunica que lo ofrecido por la Subdirectora en el mes de abril, había sido a espaldas de la propia consellera, ya que ella nunca se comprometería a trasladar un acuerdo sin el correspondiente respaldo económico de hacienda.
- 12 de diciembre de 2.019, la Consellera Bravo, “invita” (por decirlo de una manera educada) a TODAS las organizaciones sindicales a firmar un acuerdo de legislatura, ya que si algún sindicato no lo firmaba (como hizo CSIF en el 2.016) se dejaría de pagar el plan de actuación a todo el personal. En ese momento nos vuelve a trasladar un acuerdo, igual de carente de compromiso concreto que en el 2.016, así como el compromiso de revisar a lo largo de la legislatura el CAT o Complemento Específico en su caso, adaptándolo a la nueva media nacional, la cual se ha visto incrementada en los últimos años por los acuerdos firmados en Galicia, Asturias, Cantabria, Madrid…. así como el con el último acuerdo de casi 200€ para los compañeros de territorio Ministerio.
- 25 de septiembre de 2.020, la Consellera Bravo “castiga” la osadía de la hasta entonces Subdirectora General Àngles Bixquert, con un ascenso a la Dirección General de Justicia.
Y bien, alguno se preguntará el por qué de esta introducción cronológica… Pues el motivo no es ni más ni menos que porque estamos cansados de esperar. De que se nos engañe. De ver como se gasta el dinero en servicios de dudosa necesidad, en portátiles para personal que depende de otras administraciones… mientras que lo realmente necesario llega tarde, llega mal o no llega:
- Las necesarias nuevas creaciones de órganos judiciales llegan con cuenta gotas (de hecho se han creado casi más juzgados de paz que nuevos órganos judiciales).
- Los más que urgentes nuevos edificios judiciales, que se anunciaron a bombo y platillo, siguen buscando dónde se puso la primera piedra (en agosto del 2.021 tendrían que haber estado terminadas las nuevas sedes de Lliria, Gandía o Torrent, solo por poner 3 ejemplos).
- La retribución digna y el cumplimiento de los acuerdos para los funcionarios de justicia, se incumplen sistemáticamente.
Por lo que desde este sindicato, humildemente le pedimos tanto a la señora Directora General como a la Consellera de Justicia, que dejen de hacer de poli malo-poli peor y se dediquen a poner todo de su parte para cumplir los compromisos que han adquirido con el colectivo de justicia, porque desde esa jungla de cristal, a veces se olvida que lo único que es vitalicio es la plaza de LAJ o de FISCAL que tienen, pero que los cargos políticos van y vienen.