La Administración valenciana apuesta por los juzgados sin funcionarios y quiere poner en marcha los nuevos órganos solamente con jueces. Este es realmente el fondo de la tan cacareada reforma judicial: una reducción de personal. Por eso CSI·F se negó en rotundo a firmar los acuerdos que han validado este proceso y nos movilizamos en contra.
Mientras tanto, en las ciudades piloto donde se ha implantado la nueva oficina el caos es generalizado y el nuevo sistema, en lugar de reducir los tramites, duplica la burocracia. Lo que resulta totalmente indignante es la desfachatez con la que nuestros dirigentes desprecian nuestro trabajo y se atreven a proponer reformas desde la comodidad de sus despachos, sin conocer de primera mano la realidad de los juzgados y tribunales.
Quizá si se molestaran en comprobar lo que realmente ocurre en ellos, verificarían que el grueso del trabajo lo realizamos los funcionarios judiciales, puesto que somos quienes atendemos al público y profesiones, quienes tramitamos todos los asuntos, quienes registramos, itineramos o gestionamos, y quienes en definitiva llevamos el peso de la gestión judicial.
Si alguien realmente cree que puede montar un órgano judicial sin funcionarios, o no ha pisado un juzgado en su vida o está llevando su imaginación al terreno de lo onírico.
Desde CSI·F elevamos nuestra más enérgica protesta contra este nuevo apretón de tuercas a quienes soportamos el peso del colapso judicial y exigimos un respeto al trabajo y la dedicación del colectivo de funcionarios judiciales.
Diario Levante
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