El único argumento que da la mutualidad para suspender estas prestaciones es que no son determinantes ni en cuanto a su carácter social, ni en cuanto a su cuantía, pero que suponen una importante reducción del gasto.
Desde CSI·F mostramos nuestra más rotunda oposición a cualquier recorte en las prestaciones de la Mutualidad, máxime cuando no ha sido reducido su presupuesto y mostramos nuestra enérgica protesta al tomarse una vez más medidas perjudiciales para nuestro colectivo sin ser previamente oídos.