El número de empleados públicos adelgaza de nuevo en 2013, como ya os hemos
venido informando en las últimas fechas. Los últimos datos en saltar a la
palestra han sido los relativos a la cantidad de empleados público que tiene
nuestro país en la actualidad: según las estadísticas, a 30 de junio de 2013 el
sector público contaba con 566.375 trabajadores.
Como es obvio, un adelgazamiento del número de empleados estatales
supone también rebajar considerablemente el gasto en nóminas, que se ha visto
reducido en un 1,99% con respecto al 30 de junio de 2012 hasta alcanzar los
8.673 millones de euros en salarios. Una cantidad que se repartió entre los
500.197 funcionarios y los 66.178 que tienen el rango de personal laboral.
Todo han sido reducciones en el campo laboral de los empleados públicos:
reducción de salarios y reducción de plantillas, dos elementos a los que se
debe unir la no reposición del 100% de las jubilaciones en 2012 o la
prohibición de realizar aportaciones a planes de empleo o contratos de seguro
colectivo que tuvieran incluidas la cobertura de contingencia por jubilación.
CSIF denuncia esta política, y sigue entendiendo que la reducción de
gastos debe centrarse en el despilfarro y en lo superfluo; y no en los
maltrechos bolsillos de los funcionarios, ni en los servicios públicos de
calidad, necesarios para el bienestar del ciudadano.